Color picota-cereza de pigmentación alta, en borde algo menos intenso. En nariz le cuesta abrirse, con aroma de hoja de tabaco, algo de vegetal, madera húmeda, cueros vivos, se va abriendo hacia notas torrefactas, cacaos, cafés, balsámicos y especiados. En boca se muestra amplio pero sin agredirte, elegante, acidez fresca , te hace salivar, taninos elegantes, más frutal que en nariz, largo, a medida que evoluciona en nariz lo hace en boca. el final es largo y muy elegante
El viñedo se compone principalmente de Merlot, lo que aporta su flexibilidad y generosidad. Los francos Cabernets contribuyen al conjunto por su rigor y su complejidad. Hoy, el viñedo Château La Fleur-Pétrus consta de tres grandes parcelas ubicadas a una altitud de 33 a 38 metros. La grava de la parcela norteña aporta una gran elegancia con notas de cereza negra. La trama del centro, conocida por el calor que reina en verano (localidad "Tropchaud"), produce un vino de gran dulzura con carácter de ciruela. Lado sur, el vino es aterciopelado, denso y estructurado con un pronunciado bouquet de moras. El conjunto mantiene la elegancia característica de la cosecha con una estructura más aparente y un dominante de frutas negras. Una degustación atenta revela una notable finura y complejidad con un toque de violetas.
La añada 2000 es heráldica. Son vinos potentes y estructurados.
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