Color amarillo pálido. Nariz profunda, donde se mezclan las notas balsámicas y frescas de la finca, toques de hinojo y a hierba fresca. En boca encontramos un vino envolvente, con frescura, mineral y a su vez con peso para poder acompañar cualquier tipo de carne o pescado.
Elaborado con las variedades, Viura 80% y Garnacha Blanca 20%. Esta última procede de la finca de San Gregorio plantada en 1980 con terrenos arcillo calcáreos. La viura procede de distintas zonas de Contino, del aluvial y antiguo pago del Lentisco, del pedregoso San Gregorio La Tabla y de la finca de Santa María. Todas con edades entre los 35 y 40 años. La cercanía del viñedo a la bodega permite que los racimos lleguen en perfectas condiciones. Los racimos enteros se despalillan y se encuban en un depósito de acero inoxidable. Donde la versatilidad del acero facilita conseguir una maceración pelicular durante unas horas. Pasado este tiempo se sangra y se prensa, para dar paso a la fermentación alcohólica que transcurre durante 20 días. Llegada a su fin, se trasiega el 30% a hormigón y el otro 70% restante a barricas nuevas y seminuevas de diferentes tonelerías, con volúmenes de 500 litros, donde permanece 12 meses.
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