Color amarillo intenso con reflejos dorados. Muy punzante y vivo, con notas que recuerdan a la brisa atlántica, almendras tostadas y heno. Muy seco y salino en boca.
El suave clima que posee durante todo el año El Puerto de Santa María ejerce una influencia crucial en el desarrollo de los finos. La “Flor” se desarrolla bajo unas condiciones excepcionales. Seleccionado por su tipicidad y elegancia, ha envejecido durante 5 años bajo velo de “Flor” en botas de roble americano y se embotella sin ningún tratamiento.
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